Lo que cambia según quién vive o trabaja en el espacio
No es lo mismo vestir un dormitorio que el frente de un local a la calle. Antes de cortar tela o pedir un perfil, miramos cómo se usa el ambiente, cuánta luz entra y qué esperás del sistema a diario.
Casas con ventanal grande
En un living amplio el ancho de tela define si la cortina cierra bien o queda tirante. Calculamos el solapamiento sobre la pared y el margen de fruncido antes de fabricar.
Dormitorios y descanso
Si el problema es la luz de la mañana, el blackout suele ser la respuesta. Revisamos el tipo de ventana y si conviene riel oculto o un sistema de enrollar.
Cocinas y humedad
Donde hay vapor y grasa, la veneciana de aluminio se limpia sin complicaciones. La tela pesada no siempre es la mejor decisión en ese ambiente.
Oficinas con vista
Acá se busca regular la luz sin perder el exterior. Los paneles japoneses y las persianas de enrollar permiten graduar la entrada sin bloquear el panorama.
Locales comerciales
El frente se ve todo el día y el mecanismo se usa muchas veces. Priorizamos durabilidad y una imagen que acompañe la vidriera, no que la tape.
Balcones y galerías
Los toldos resuelven el sol directo en terrazas y galerías. Medimos la orientación y el viento antes de definir el soporte y el tipo de lona.
La visita de medición es sin cargo y la instalación se coordina en la semana. Si querés ver cómo trabajamos paso a paso, podés revisar nuestro proceso o escribirnos desde contacto.