Lo que cambia cuando el trabajo se mide antes de fabricar
Cada ambiente tiene su propia lógica: la luz que entra, la humedad, si la ventana es un paño fijo o una puerta balcón. Estos son los puntos que resolvemos en la visita de medición y que después se notan en el resultado final.
Medición en el domicilio, sin cargo
Relevamos el ancho real del vano, el alto hasta el piso y el tipo de soporte que ya existe. Con esos datos se define si conviene riel oculto, barral o un sistema de enrollar, y cuánta tela hace falta para que la cortina cubra bien los costados.
Asesoría según el ambiente
No es lo mismo un dormitorio que una cocina o un living con ventanal grande. En cada caso pesan distinto la luz, la humedad y la limpieza diaria, y eso define si el blackout, la veneciana de aluminio o el panel japonés es la opción que realmente vas a usar.
Presupuesto claro antes de fabricar
El cálculo del ancho de tela, el sistema elegido y los herrajes quedan detallados en el presupuesto. Se entrega antes de cortar tela, así podés revisarlo con calma y ajustar lo que haga falta sin sorpresas después.
Instalación coordinada en la semana
Una vez aprobado el presupuesto, se confecciona y se acuerda el día de colocación. Trabajamos en casas, oficinas y locales comerciales, y en cada visita dejamos el sistema funcionando y probado en el lugar.
Toldos para balcones y galerías
En espacios semiabiertos el viento y el sol pegan distinto que en una ventana interior. Por eso el toldo se proyecta con la caída y el anclaje adecuados al lugar, no como una cortina más.
Reparación y mantenimiento
También revisamos mecanismos que ya no frenan bien, cambiamos cintas gastadas y limpiamos tapizados. A veces alcanza con un ajuste puntual para que la persiana vuelva a subir pareja y deje de forzar el eje.