Antes de fabricar conviene dejar por escrito qué se entiende por cada cosa. Estas son las definiciones y los límites con los que trabajamos en el taller, para que no queden dudas cuando llega el momento de aprobar el presupuesto.
Qué significa "a medida"
No es un tamaño estándar recortado. Cada pieza se confecciona según el ancho y la altura reales del hueco, el tipo de soporte elegido y el ambiente donde va. Por eso la medición en el domicilio es el punto de partida y no un paso opcional.
El cálculo del ancho de tela
El ancho no se decide por gusto: depende del fruncido que se busca, del solapamiento sobre la pared y del tipo de riel. Si el objetivo es oscurecer, ese margen lateral suma centímetros que no se ven en un boceto rápido. Lo definimos antes de cerrar la orden.
Presupuesto antes de fabricar
El presupuesto se entrega con las definiciones ya tomadas: sistema, tela, soporte y medidas. No es una estimación abierta. Una vez aprobado, no se agregan ítems que no estuvieran conversados durante la visita de medición.
Qué no incluye el método
No trabajamos con medidas tomadas por terceros ni con telas aportadas por el cliente, porque el resultado depende del conjunto. Tampoco prometemos plazos que no se puedan coordinar: la instalación se agenda dentro de la semana, según disponibilidad real.
Sobre la asesoría por ambiente
La recomendación de sistema no es una preferencia personal del taller. Se apoya en el uso concreto del espacio: luz que entra, humedad, limpieza y tipo de ventana. Un dormitorio, una cocina y un living con ventanal grande no piden lo mismo, y esa diferencia es la que ordena todo el método.